Entrevista a Maurice

Maurice Jarre: el mejor compositor de música de cine

Maurice Jarre fue un compositor y director francés, uno de los gigantes de la música de cine del siglo XX. Un creador de temas grandiosos, no solo escribiendo para orquestas convencionales sino también experimentando con sonidos electrónicos más adelante en su carrera.

Aunque compuso varias obras de concierto, Maurice Jarre es más conocido por sus partituras cinematográficas, especialmente por sus colaboraciones con el director de cine David Lean. Jarre compuso las partituras de todas las películas de Lean de Lawrence de Arabia (1962). Las colaboraciones notables para otros directores incluyen: The Train (1964), Mohammad, Messenger of God (1976), Lion of the Desert (1981), Witness (1985) and Ghost (1990).

Entrevista a Maurice

Jarre fue galardonado con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Tres de sus composiciones pasaron un total de 42 semanas en la lista de singles del Reino Unido; El éxito más grande fue “Somewhere My Love” de los Mike Sammes Singers, que alcanzó el número 14 en 1966 y pasó 38 semanas en la lista.

Maurice Jarre fue nominado a nueve premios de la Academia, ganando tres en la categoría de Mejor Partitura Original por Lawrence de Arabia (1962), Doctor Zhivago (1965) y A Passage to India (1984), todos dirigidos por David Lean. También ganó cuatro Globos de Oro, dos premios BAFTA y un premio Grammy.

Composiciones para el cine

Lawrence de Arabia

En 1961 la carrera musical de Jarre experimentó un cambio importante cuando el productor de cine británico Sam Spiegel le pidió que escribiera la música para la épica Lawrence de Arabia, dirigida por David Lean.

Con esta película Murice Jarre ganó su primer premio de la Academia y pasó a componer las bandas sonoras a todas las películas posteriores de Lean.

Él siguió con el tren (1964) y el Grand Prix (1966), ambos para el director John Frankenheimer, y en medio tuvo otro gran éxito en el doctor Zhivago de David Lean, que incluyó la melodía lírica “tema de Lara” (más tarde la melodía para la canción “Somewhere My Love”), y que le valió su segundo Oscar.

Trabajó con Alfred Hitchcock en Topaz (1969); aunque su experiencia con Hitchcock no fue muy buena.

Su partitura para Ryan’s Daughter de David Lean (1970), ambientada en Irlanda, evita completamente los estilos de música tradicional irlandesa, debido a las preferencias de Lean. La canción “It was a Good Time”, de Ryan’s Daughter, pasó a ser grabada por estrellas musicales como Liza Minnelli, que la utilizó en su crítica de televisión Liza con un Z, así como en otros durante la década de 1970.

Fue nominado otra vez para un premio de la Academia por El Mensajero en 1976 para el director y productor Moustapha Akkad. Con el club de los poetas muertos (1989) ganó un premio británico de la academia.

En los años setenta y ochenta, Jarre volvió su mano a la ciencia ficción, con partituras para The Island in the Top of the World (1974), Dreamscape (1984), Enemy Mine (1985) y Mad Max Beyond Thunderdome (1985).

En 1990 Jarre fue nuevamente nominado para un Premio de la Academia con historia de amor Ghost. Su música para la escena final de la película se basa en “Unchained Melody” compuesta por el compositor de películas Alex North.

Otras películas para las que proporcionó la música incluyen A Walk in the Clouds (1995), para la que escribió la partitura y todas las canciones, incluyendo la romántica “Mariachi Serenade”. También a su crédito es el tema de amor apasionado de Fatal Attraction (1987), y los paisajes sonoros electrónicos cambiantes de After Dark, My Sweet (1990). Fue muy respetado por otros compositores, incluyendo a John Williams.

La obra televisiva de Maurice Jarre incluye la partitura de la miniserie Jesús de Nazaret (1977), dirigida por Franco Zeffirelli y Shōgun (1980).

Jarre creó su última película en 2001, una película de televisión sobre el Holocausto titulado Levantamiento.

Estilo de la música

Maurice Jarre

Jarre escribió principalmente para orquestas, pero comenzó a favorecer la música sintetizada en los años ochenta. Jarre señaló que la composición electrónica era en realidad más laboriosa, más lenta y costosa de producir que una partitura orquestal.

Este ha sido mi pequeño homenaje a Maurice Jarre, uno de los compositores de música de cine más grandes de la historia.